Este es uno de los tantos vídeos que he grabado en Iwama, esta vez nos pusimos con Honda San haciendo un poco de Ki No Nagare, esto es después de una de las tantas clases y es a modo de diversión.
lunes, 18 de julio de 2011
Con Honda San en el Aiki Jinjya.
domingo, 17 de julio de 2011
Videos tecnicos 4
Vídeo técnico Iwama Aikido, el Uke ataca en Ushiro Tekubi Dori Kubi Shime, y realizo Kokyu Nage Ki-No-Nagare, en este caso el Uke que me ayudo es Giles McCabe alumno del Ibaraki Dojo en Iwama y como el resto de los videos este esta grabado en el Aiki Jinjya, el templo del Aikido construido por O´Sensei.
sábado, 16 de julio de 2011
Honbu Dojo en Tokio, 2011.
En nuestra ultima visita a Japon este año, despues de estar casi 3 meses de Uchi Deshi en Iwama, nos fuimos a entrenar un tiempo al Honbu Dojo en Tokio, el Honbu como casi todos saben es la cede mundial del Aikido, es el lugar mas popular y mas conocido mundialmente de practica de Aikido, pasamos unos cuantos dias y entrenamos con grandes Shihanes además de por supuesto tomar todas las clases con Doshu, nieto del fundador del Aikido y máxima autoridad en este arte, y como anecdota he de contar que le he salido de uke en mas de una oportunidad, una de ellas fue para Kata Dori Nikyo, y como yo venia de Iwama donde el entrenamiento es bastante diferente, es decir los ataques son un poco mas... no quiero llamarlos realistas pero si con mas decisión y contundencia, y ademas de que el ya sabia que venia de allí, ya que mientras estuvimos de Uchi Deshi el visito el Dojo en muchas oportunidades, su técnica fue igual de contundente que mi ataque!, me gusto mucho la experiencia y seguramente repetiremos el año que viene, aquí les dejo algunas imágenes de nuestra visita al Honbu.
martes, 12 de julio de 2011
A Sensei Miyazawa Parte 2
La experiencia marcial
Cuando Steven Seagal muestra la validez del Aikido en combate y Jeff Speakman expone cómo el Kenpo lo convirtión en el “arma perfecta”, en Argentina vive un maestro de singulares cualidades. Se llama Kenzo Miyazawa y fue el introductor de ambas disciplinas en el país y actualmente es la más alta autoridad en actividad en ambas especialidades. Golpes, saltos, palancas, lances y armas tradicionales forman parte de la enseñanza que imparte precisamente desde que llegara a estas playas.Hoy en día en las artes marciales está muy en boga practicar múltiples estilos. Pero también es sabido que quienes generalmente optan por ese camino no llegan demasiado lejos. Da la impresión que se requieren muchos años para lograr una base y así poder desarrollar habilidades y sutilezas propias del estilo. Y después-sin abandonar el previo- dedicarse a aprender otro compatible y complementario del anterior. Entonces vale la pena conocer a alguien que sí l haya logrado. Vale la pena conocer a Kenzo Miyazawa.
Hombre de actitud distante, parco hasta que revela cordialidad y simpatía en el trato. De estatura mediana para su origen japonés, se mantiene vigoroso por la constante práctica. Poco afecto a figurar en exhibiciones, torneos y eventos que reúnan a personajes del ambiente de las artes marciales, es sin embargo, por quienes se iniciaron a fines de los 60 y principios de los 70.
Además de hacer conocer el singularísimo Aikido, Miyazawa fue quien irrumpió hace más de una década con un nuevo término: Kenpo. Como en sus tiempos fuera el Kung Fu y luego el Ninjutsu, hoy es el arte que llama la atención de muchos practicantes. Es por eso que Yudo Karate decidió entrevistar al máximo exponente local.
La verdad de una disciplina
Nos dirigimos al mismo lugar que ocupó todos estos años, el Miyazawa Dojo, sede de la Asociación Argentina de Aikido y la Asociación Argentina Taidokai Kenpo. Ubicada en una zona residencial, excepto por un letrero de madera, el visitante encuentra una casa particular, en lugar de la tradicional imagen de “gimnasio central”.Pasando el portón, en el fondo de la casa, varios alumnos realizan en pareja o individualmente, distintos movimientos de defensa sobre un tatami. En las paredes, cuelgan los bokuto, “jo”, tambo y tanto para la práctica con armas tradicionales. Del otro lado, un ventanal muestra un jardín donde un hombre de rasgos orientales, riega pacientemente las plantas. Es Miyazawa.
–¿Cómo fueron sus comienzos en las artes marciales?
- Fue hacia 1948, en Tokio, con grupo de profesores que habían regresado de la guerra en China. Los principales se llamaban Yamada y Susuki. Tenía cerca de 11 años y estábamos en un parque junto con unos amigos jugando al béisbol. Dos o tres muchachos más grandes que nosotros (andaban por los 25) se acercaban frecuentemente a mirar. Un día los invitamos a participar. Ex -soldados que estudiaban en la universidad. Al tiempo me enteré que eran practicantes de judo y que cuando estuvieron en China, aprendieron disciplinas marciales de aquel país, entre ellas lo que llamaban Kenpo Karate ( o en chino Chuanfa Tang Shou o “sistema de boxeo de la mano china). Así fue como empecé a practicar con ellos en un templo al aire libre. Un lugar con árboles y mucha tranquilidad para trabajar.
- No tenía nombre, sólo era Kenpo. La modalidad la marcaba cada profesor. Alguno le puso su nombre al estilo, pero a nadie le importaba. Las formas se enseñaban desordenadamente y no había un sistema. Eran técnicas sueltas aunque las íbamos aprendiendo de a poco. Más tarde tuve que desarrollar un método ordenado.
- Alrededor de seis años hasta que se fueron.
- No tuvieron uno en particular, sino que aprendieron de muchos según los distintos lugares por donde pasaron. Lo mismo pasó con otros practicantes como So Doshin, líder del Shorinji Kenpo.
- Es verdad, no sólo cambió el nombre. Pero algunos mantuvieron el movimiento más cercano al original. En Japón existen miles de escuelas de Kenpo, algunas con movimientos muy circulares y amplios… “muy chinas”.
Kenpo y Aikido
Con parsimonia, cuenta cómo llegó a conocer las demás disciplinas que practicó. Es un gusto escucharlo. Mi padre era esgrimista y practicó Kendo cuando era chico. Luego vino el Kenpo y el Karate, alrededor de los 18 o 19 años. Como dijo sucedió que los instructores de Kenpo se iban yendo y yo quería seguir practicando. Durante un par de años seguí con el Karate con M. Nakayama, como jefe de profesores. Aquí en Argentina conocía a Maya .
– ¿Cómo compatibilizó las técnicas del Kenpo con las de Karate?
- Cuando practicaba trataba de aprenderlo bien y me gustaba. De todos modos, por mi cuenta seguí con el Kenpo.
– ¿Incorporó movimientos o principios del Karate al sistema de Taidokai Kenpo que usted enseña?
- No. El Kenpo es más “redondo” y suave como el boxeo. Está basado en el giro constante, en el uso de la cadera. Nunca choca, siempre esquiva. Se practican caídas, lances y palancas. Buscamos velocidad y relajación. Por cada golpe del otro el Kenpo debe poder ejecutar tres. El Karate es más directo. A mi criterio el Kenpo tiene más “estilo”. Al Karate lo veo un poco rígido que puede no resultar beneficioso para la salud cuando se es una persona mayor. En eso el Kenpo es mejor. Y el Aikido mucho más. Puede practicarse solo, con técnicas de respiración y mejorando con la edad. Sin embargo, valoro mucho al Karate porque me sirvió como experiencia.
- Lo practico desde los 21 años hasta que llegué a la Argentina en 1964, a los 27 años, de lunes a viernes, cada día con un profesor distinto, entre los que estaba “Waka sensei” (el profesor joven, actual Doshu)Kishomaru Ueshiba, hijo de Morihei, fundador de la disciplina y a quien tuve la suerte de conocer.
- Una vez aquí comencé a enseñar Aikido mientras hacía Kenpo a solas. Ocasionalmente enseñé Karate en Kumazawa, cuando faltaba algún profesor, aunque no tenía graduación. En realidad, en Kenpo tampoco la hay, sino que es una forma de organizar a los alumnos. Después vino a buscarme Itaya para organizar torneos. También por estos tiempos, practicaba con el profesor Tsuchya cuyo estilo era muy distinto. Después seguí con Itaya. Además de enseñar, arbitraba campeonatos, hasta que murió, momento en que abrí del Karate.
- Estaba con él porque era mi amigo, pero luego todo comenzó a girar en torno a la competición. Mi relación era de compañeros y yo les mostraba un poco de Kenpo después de su clase, junto con Higa y García Maañón. Al dejar el Karate empecé a enseñar Kenpo de manera más ordenada. También incorporé el Aikido. Desde entonces enseñé ambas disciplinas, manteniéndolas separadas. No es bueno mezclarlas, aunque el fin es el mismo, los caminos son distintos.
- En principio, la falta de competición. Nunca me gustó porque habiendo aprendido desde joven un estilo con tanta riqueza técnica, me molestaba que me dijeran…”esto no vale, aquello no se puede”. Sin embargo, era joven y en la calle era otra cosa.
- Si bien no las practiqué de adolescente, golpear makiwara y romper tejas, no tiene sentido. Estas no contratacan, pero impactar constantemente el cuerpo contra objetos duros, provoca repercusiones en el cerebro. De tener que golpear algo, prefiero que sea una bolsa.
Un arte particular
Estaba buscando algo nuevo que aprender y encontré el Aikido. “Vino un amigo-cuenta- y me dijo que había descubierto algo nuevo llamado de esa forma. Fui al dojo y encontré practicantes arrojándose fuertemente por el aire, unos a otros. Al día siguiente corrí a inscribirme.
¿Por qué el Kenpo no se ha difundido tanto como el Aikido?
- Debe ser porque para mi siempre fue algo secundario. No puedo decir que no me guste más uno que el otro, pero el Aikido es más profundo. Puede ser también que cuando aprendí Kenpo era muy chico y bastante maduro al encontrarme con el Aikido, que además tiene mucha filosofía.
- Sí, lleva más tiempo que otras artes marciales, pero puede ser muy efectivo. Si ha practicado bien, funciona. Una ventaja del Aikido es que aleja lo negativo. La gente tiendo a no atacar al aikidoka
- Sí, existe y se lo puede manejar. Para aprender hacerlo hay ejercicios para su desarrollo y control. En realidad, estos también existen en Kenpo, pero no se enseñan. Lo muestro como defensa. El Taidokai es el nombre del ordenamiento que hice de lo aprendido en el Japón, alrededor de 50 katas diferentes de las que seleccioné y ordené las que practicamos acá.
- Tenemos siete katas básicos , de los cuales muchos son practicados de a dos, hacia derecha e izquierda. Fui agregando y quitando formas a través de los años, aunque no inventadas por mi, solo las reordeno.
- Dado que mis instructores aprendieron de muchos profesores, las formas tienen distintas características. Como trato que todo aquello que practicamos mantenga el mismo estilo, suprimí algunas por ser muy duras (como Karate) y otras por muy blandas (Kung Fu). Hay cortas y muy largas. Hasta el momento llegamos a doce, aunque la idea es completar 21.
- La potencia necesaria, no la máxima. En Karate, un golpe mata,; en Kenpo, diez desequilibran. Es un estilo cuya técnica va cambiando y siempre asentado en lo que aprendí.
- En Kenpo aprendí tanbo (palo corto) aunque enseño aikido-jo (bastón de Aikido) y aikiken (sable de Aikido); además de iaido-do (ténica de desenvainado con el sable verdadero).
- Aprendí el Katori Shinto Ryu en Chiba, que es la zona donde nací y es muy fuerte esa escuela. Me lo enseñó mi padre y un amigo suyo que era décimo dan de Kendo. En ese momento no era tan deportivo y se practicaba con bokken (bokuto, sable de madera), shinai (sable de bambú, conel que se compite) y katana (sable verdadero) para Iai.
Manuel E. Adrogué
domingo, 10 de julio de 2011
La historia del medio billete de 10.000 yenes.
Al terminar nuestra clase y una vez que el Sensei se fue volvimos al Dojo y fue una sorpresa cuando entramos al Shokudo y nos encontramos como muestra la foto un vaso con agua y debajo de este un billete partido al medio de 10.000 Yenes, algo que no es poco dinero en Japón, algo así como 100 euros, nos quedamos mirándolo un momento tratando de explicarnos que había pasado, además que todo eso se dio en un momento muy especial, estábamos todos muy tensos durante todos los días siguientes al gran terremoto y eso nos pareció muy extraño, tanto así que tal y como estaba el vaso y el billete lo agarramos y lo pusimos en una estantería, cada uno que venia y veía el vaso con el billete nos preguntaba que era eso, a lo que nosotros le contábamos la historia y nadie salia de su asombro, y así paso como un mes, hasta que como al mes y estando nosotros entrenando vimos que llegaba la misma moto y se metía al dojo por su caminito, a lo que fuimos a ver si era el mimo muchacho que hacia un mes había estado por ahí, y resulta que si, y como si no hubiera pasado el tiempo nos dijo que venia en busca de su medio billete y que nos daba las gracias por como lo habíamos atendido, nosotros nos mirábamos y no lo podíamos creer, que hubiera pasado si lo tirábamos? así fue, agarro su medio billete y se fue para no volver a verlo!, ya les digo, en los días que estábamos viviendo todo esto nos pareció totalmente extraño, y aun hoy me lo parece, y así es la historia detrás de esta fotografía.
sábado, 9 de julio de 2011
A Sensei Miyazawa Parte 1.
Agradecemos la transcripciones a Emilio Cabiaglia y Laura Copello
La primera de las publicadas aquí fue en el viaje a Japón en 1992 Miyazawa Sensei fue enrtevistado por Stanley Pranin, director de la actual Aikido Journal en Tokyo. Luego fue publicada esta nota en AikiNews que reproducimos.
La segunda fue realizada en la revista Judo Karate en el año 1997
La tercera fue realizada por la misma revista en el año 1992




