Estos son los afiches de estos eventos:
lunes, 17 de septiembre de 2012
Estos son los afiches de estos eventos:
martes, 11 de septiembre de 2012
Fuente: http://www.aikido-sanleandro.com
domingo, 9 de septiembre de 2012
Cuando me establecí de forma definitiva en Japón en Agosto de 1977, tomé la decisión personal de estudiar en Iwama bajo la dirección de Morihiro Saito Sensei. En el fondo, lo que me atrajo hacia Iwama fue el énfasis en la firmeza y la precisión de la técnica, y la inclusión del aikiken y del aikijo en el curriculum de entrenamiento. Estoy seguro de que la proximidad del templo Aiki, y el hecho de que el entrenamiento en Iwama se desarrollaba en el dojo personal de O-Sensei, fueron también factores contribuyentes.
Al mismo tiempo, me apresuro a decir que no consideraba que la técnica de Saito Sensei fuera una continuación fiel del aikido del fundador, sino que le consideraba más bien como un maestro de la técnica a título propio. Ahora, retrospectivamente, veo que incluía a Saito Sensei en la misma categoría que los maestros bien conocidos como Koichi Tohei, Shoji Nishio, Seigo Yamaguchi y otros, todos ellos expertos y habiendo desarrollado estilos de enseñanza originales que, aunque inicialmente inspirados en Morihei Ueshiba, habían evolucionado en direcciones bastante diferentes.
Recuerdo claramente que aunque mi habilidad con el idioma japonés fuera bastante limitada en esa época, conseguí transmitir mis pensamientos a Saito Sensei sobre este tema y mis dudas respecto a que su aikido fuera el mismo que el del fundador tal y como aseguraba. Mi percepción se basaba en el hecho de que la técnica de Saito Sensei parecía bastante diferente del aikido del fundador que había visto en películas. Bastante divertido por mi escepticismo y seguramente por mi descaro, ya que yo era estudiante suyo, él me explicó con mucha paciencia que el motivo de mi confusión era que la mayoría de lo que se había conservado en las películas del fundador eran demostraciones. Me explicó que durante demostraciones públicas las técnicas del fundador eran muy diferentes de las que enseñaba en el dojo en Iwama. Saito Sensei siguió insistiendo en que su responsabilidad era la de transmitir de forma fiel el aikido del fundador y que su intención no era la de desarrollar un "Saito-ryu aikido".
A pesar de sus esfuerzos, yo seguía teniendo fuertes dudas sobre el asunto aunque nunca cuestioné mi admiración por su destreza técnica. Entonces un día, dos años después de mi llegada, estaba realizando una entrevista a Zenzaburo Akawaza, un uchideshi (alumno interno) de Morihei Ueshiba anterior a la guerra, de la época del Kobukan Dojo. El Señor Akazawa me enseñó un manual técnico publicado en 1938 y titulado "Budo" que nunca había visto antes. Contenía unas cincuenta técnicas demostradas por el fundador en persona. Mientras iba pasando las páginas del manual, me quedé asombrado de ver que la ejecución de varias técnicas como ikkyo, iriminage y shihonage eran prácticamente idénticas a las que había aprendido en Iwama bajo la dirección de Saito Sensei. El Sr. Akazawa me prestó amablemente el libro y me apresuré a enseñárselo a Saito Sensei.
Siempre recordaré la escena de cuando llamé a la puerta de Sensei para compartir con él mi nuevo descubrimiento. Para mi sorpresa, él nunca había visto u oído hablar de este libro. Puso sus gafas para leer y hojeó el manual, escudriñando atentamente las secuencias técnicas. Me vi obligado en ese momento a pedirle disculpas por haber dudado de su afirmación que hacía todo lo posible por preservar las técnicas del fundador. Saito Sensei se rió y se exclamó, obviamente con gran deleite, "Ves, te lo había dicho!". A partir de ese momento (aproximadamente 1979) hasta hoy, Saito Sensei siempre viaja a sus cursos de aikido con una copia de "Budo" para utilizar como prueba y demostrar que una técnica particular originó en las enseñanzas del fundador.
Es obvio que también me vi obligado a admitir que existía al menos un profesor que divulgaba el aikido de una forma fiel a las enseñanzas originales del fundador. ¿Pero rebatía esto mi teoría general de que los estilos de aikido practicados ampliamente hoy en día tienen poco que ver técnicamente y filosóficamente con el arte del fundador? Considere lo siguiente. Si acude a los dojos de cualquiera de los principales maestros, se percatará de que los movimientos de sus alumnos se parecen mucho a los de su profesor. Admitámoslo, serían estudiantes malos si no hicieran todos los esfuerzos posibles por emular los movimientos de sus maestros. A menudo es posible discernir a los alumnos de un maestro en particular en el contexto de una demostración multitudinaria en la cual los participantes proceden de muchos dojos diferentes. ¿Por qué existe tanta diferencia entre los estilos principales de aikido si todos los shihan estudiaron bajo la dirección directa del fundador?
Algunos han dicho que el arte del fundador cambió mucho a lo largo de los años y que eso explica las diferencias en las técnicas de sus alumnos que estudiaron en diferentes épocas. Otros afirman que O-Sensei enseñaba cosas diferentes a estudiantes diferentes de acuerdo con sus caracteres y habilidades. Nunca me ha convencido ninguno de estos dos argumentos. En realidad, cuando descubrí hace muchos años la película antigua de Asahi News de 1935, me sorprendió lo "moderno" que era el arte del fundador en esta etapa precoz. Además, el fundador solía enseñar a alumnos en grupo, no de forma individual, y eso por lo tanto no apoya la teoría de que adaptaba su instrucción a las necesidades de alumnos individuales.
No, yo creo que existe una explicación para esta divergencia considerable de estilos. Creo que se debe principalmente al hecho de que muy pocos de los estudiantes de O-Sensei entrenaron bajo su dirección durante un periodo de tiempo prolongado. Con la excepción de Yoichiro (Hoken) Inoue, un sobrino de Ueshiba, Gozo Shioda, el fundador del Yoshinkan Aikido, y Tsutomy Yukawa, los uchideshi de O-Sensei de antes de la guerra estudiaron un máximo de quizás 5 a 6 años. Esto era ciertamente suficiente para llegar a ser competentes en el arte, pero no bastante para dominar el amplio repertorio técnico del aiki-budo con sus numerosas sutilezas. La mayoría de esos jóvenes vigorosos que se enrolaron como uchideshi se vieron obligados a hacer su servicio militar. Además, sólo un puñado de esos primeros deshi reanudaron su práctica después de la guerra.
Lo mismo puede decirse del periodo posterior a la guerra. Los iniciados de ese periodo incluyen a personajes tan conocidos como Sadateru Arikawa, Hiroshi Tada, Seigo Yamaguchi, Shoji Nishio, Nobuyoshi Tamura, Yasuo Kobayashi y posteriormente Yoshimitsu Yamada, Mitsunari Kanai, Kazuo Chiba, Seiichi Sugano, Mitsugi Saotome y varios más. Shigenobu Okumura, Koichi Tohei y Kisaburo Osawa forman un grupo bastante único en que practicaron solamente de forma breve antes de la guerra pero consiguieron un grado de maestro después de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno de esos maestros permaneció por periodos largos estudiando directamente bajo la supervisión de O-Sensei. Esto puede parecer una afirmación escandalosa pero inspeccionemos los hechos históricos.
Antes de la guerra, Morihei Ueshiba utilizó como base el Dojo Kobukan en Tokyo pero estuvo también muy activo en el área de Kansai. En realidad, en una época llegó a tener una casa en Osaka. A lo largo del tiempo ha llegado a ser evidente para mí, al escuchar los testimonios de los veteranos, que el fundador se movía mucho y pasaba quizás de una a dos semanas cada mes fuera del Dojo de Kobukan. También, recuerde que los primeros uchideshi fueron reclutados como profesores debido a la popularidad creciente del arte y a las múltiples actividades de la Budo Senyokai promovida por el Omoto (Sociedad para la Promoción de las Artes Marciales) y dirigida por Ueshiba. Estos pioneros estudiaron durante periodos relativamente cortos, estuvieron en contacto con el fundador únicamente de forma limitada debido a sus frecuentes ausencias del dojo y ellos mismos se marchaban a menudo del dojo central para ejercer su magisterio.
Durante la guerra y en los años siguientes, O-Sensei se quedó en Iwama. Finalmente, a partir de principios de los años 50 reanudó sus viajes con visitas ocasionales a Tokyo y a la región de Kansai. Al final de los años 50 la frecuencia de sus viajes aumentó y parece que nadie sabía nunca dónde estaría en un momento dado. Dividía su tiempo entre Iwama, Tokyo y sus lugares favoritos en Kansai incluido Osaka, Kameoka, Ayabe, su Tanabe natal y Shingu. Llegó a visitar Kanshu Sunadomari en el lejano Kyushu. Recuerdo escuchar a Michi Hikitsuchi Sensei afirmar que O-Sensei visitó Shingu más de sesenta veces tras la guerra. Si consideramos que esto se refiere a un periodo de unos doce a quince años, vemos que el fundador permanecía en Kansai una media de cuatro a seis veces al año.
El lector astuto se dará cuenta seguramente de a donde quiero llegar. O-Sensei no enseñó en Tokyo de forma habitual después de la guerra. Y cuando aparecía en el tatami, a menudo pasaba gran parte de la hora hablando de temas esotéricos totalmente fuera de la comprensión de los estudiantes presentes. Los maestros principales en el Hombu Dojo en los años posteriores a la guerra eran Koichi Tohei Sensei y el actual Doshu Kisshomaru Ueshiba. Les ayudaban Okumura, Osawa, Arikawa, Tada, Tamura y la generación siguiente de uchideshi mencionada anteriormente.
Quiero dejar muy clara mi opinión. Lo que quiero decir es que Morihei Ueshiba NO era la figura principal que enseñaba de forma diaria en el Hombu Dojo. O-Sensei aparecía por allí a intervalos imprevisibles y a menudo sus enseñanzas se centraban en temas filosóficos. Tohei y Kisshomaru son los que más responsables son del contenido técnico y del desarrollo del aikido dentro del sistema Aikikai Hombu. Al igual que antes de la guerra, los uchideshi de los años posteriores enseñarían fuera del Hombu Dojo en clubes y universidades sólo tras un periodo relativamente corto de aprendizaje. También, este periodo se caracterizó por una "inflación de danes", promoviendo a muchos de los jóvenes maestros a un ritmo de un dan al año. En algunos casos, también se "saltaron" rangos. ¡Pero ése es un tema para otro artículo!
¿Qué significa todo esto? Significa que la opinión general de que la propagación del aikido, ocurrida bajo la tutela directa del fundador, tras la guerra, es fundamentalmente errónea. Tohei y el Doshu actual se merecen la mayor parte del mérito y no el fundador. Además significa que O-Sensei Morihei Ueshiba no estuvo seriamente implicado en la instrucción o la administración del aikido en los años posteriores a la guerra. Ya llevaba mucho tiempo jubilado y muy centrado en su entrenamiento personal, desarrollo espiritual, viajes y actividades sociales. También debería notarse que a pesar de su imagen estereotipada de hombre viejo dulce y bueno, O-Sensei también poseía unos ojos penetrantes y un temperamento heroico. Su presencia no siempre era deseada en el Hombu Dojo debido a sus comentarios críticos y sus arrebatos frecuentes.
Esta es la verdad sobre el tema, tal y como han dado fe numerosos testigos de primera mano. En el pasado, he insinuado algunas de estas cosas, pero sólo me he sentido bastante seguro recientemente para expresar mi opinión como resultado de la evidencia de peso recogida de numerosas fuentes cercanas al fundador. No puedo afirmar que estos comentarios ayudarán necesariamente a los practicantes en su entrenamiento o los acercará a sus objetivos, pero espero sinceramente que, al esclarecer la verdad sobre un tema importante, las personas dedicadas al aikido tendrán un conocimiento profundo en el que basar sus opiniones. También espero que la figura clave de Koichi Tohei, que en los últimos años ha estado relegada a un papel periférico o totalmente ignorado, recibirá el mérito que se le debe.
martes, 28 de agosto de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
Isao Machii
El llamado samurai moderno, aqui se lo ve en una presentacion para la television Japonesa en su muestra de corte a 820Km por hora, supervisado por un representante de los Guinness World Records,
Aqui el video.
1057 por yukigafuru
miércoles, 22 de agosto de 2012
Morihiro Saito.
“El mundo del Aikido, poco a poco, se aleja de las técnicas de
Osensei. Sin embargo, que las técnicas de Aikido se debiliten no es una
buena cosa, porque el Aikido es un arte marcial. Mi práctica de Aikido
es siempre tradicional, la forma de estilo antiguo. Ahora estoy cuidando
el dojo de mi Sensei. Además, soy el guardián del santuario Aiki, el
único en el mundo. Muchos profesores crean sus propias técnicas, pero no
puedo hacer eso, ¡tengo la cabeza dura! Estoy siguiendo con exactitud
las enseñanzas de mi Sensei.”
“Cuando comencé a enseñarme a mí mismo, me di cuenta de que la forma
de enseñanza de Osensei no resultaba apropiada, así que tuve que
clasificar y organizar sus técnicas de jo. Resumí todo en 20 movimientos
básicos que he llamado “suburi”, lo que incluye tsuki, uchikomi,
hassogaeshi y así sucesivamente; esta metodología hizo más fácil que los
estudiantes aprendieran. Y se enseñó por primera vez cómo blandir una
espada. Yo organicé lo que aprendí; he organizado estos kumijo y suburi
de la espada. El método de Osensei puede haber sido bueno para aplicar
en clases particulares, pero no para enseñar a grupos. En su método no
había nombres de técnicas. Fue por eso que se organizaron los
movimientos en el tsuki, uchikomi y kaeshi (movimientos de giro) y se
les dieron los nombres.”
Saito Morihiro Sensei
El 13 de mayo de 2002 fallecía, a la edad de 74 años, Morihiro Saito
Sensei, 9º dan de Aikido. Este maestro fue quien estudió durante más
tiempo con Osensei (un total de 23 años). Tras el fallecimiento del
fundador en 1969, Saito Sensei quedó como guardián y protector del
Santuario Aiki de Iwama, construido para la preservación y el cuidado de
la técnica y el espíritu del Aikido. Allí, vivió el fundador a partir
del fin de la Segunda Guerra Mundial, y fue allí también donde nació el
término “Aikido”, luego de que Osensei transformara su arte del
Aiki-bujutsu en Aiki-budo, para finalmente llegar al Aikido o la vía del
Aiki. Por ello, ese ámbito es reconocido como el lugar de nacimiento
del Aikido.
El Santuario Aiki es, además, uno de los cuatro lugares en donde
descansan las cenizas de Osensei, junto con el templo de la Familia
Ueshiba en Tanabe, el cementerio de la familia Ueshiba en Ayabe y el
Gran templo y Santuario de Kumano.
Saito Sensei comenzó el estudio del Aikido con Osensei en 1946, a los
18 años. Durante toda su vida, combinó el aprendizaje y la enseñanza
del Aikido con su trabajo en la Compañía Nacional de Ferrocarriles,
hasta su jubilación. Llegó al Aikido desde el Karate y el Kendo, como
muchos de los practicantes de aquellos años.
Se hizo famoso por su fuerza y su vigoroso método de entrenamiento,
pero, sobre todo, fue conocido por su labor de preservación del Aikido
tal y como Osensei lo legó. Enseñaba las técnicas como las había
aprendido del fundador, y ese estilo acabó teniendo nombre propio: la
línea Iwama Ryu.
Extendió mundialmente esa escuela y recibió, como alumnos internos en
Iwama, a profesores de cualquier nacionalidad. Dirigió seminarios
multitudinarios y fue, además, autor de un aclamado manual en 5
volúmenes –Traditional Aikido– y del libro Takemusu Aikido.
El Aikido moderno, tal y como que se practica hoy en día en la mayor
parte del mundo, deriva de la interpretación de famosos maestros como
Gozo Shioda, Koichi Tohei, el propio hijo del fundador –Kishomaru
Ueshiba–, Kenji Tomiki, Minoru Mochizuki y tantos otros alumnos del
creador del arte. A partir de la década de 1950, estos famosos maestros
introdujeron sus propias ideas y modificaciones personales en el arte
enseñado por Osensei. La razón de esto se explica fácilmente por los
eventos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, época del retiro
voluntario del fundador de la disciplina en Iwama. También, se debe al
hecho de que el hijo de Osensei, Kishomaru Ueshiba, tuvo que dedicarse
de lleno a la enseñanza y la administración del dojo central del Aikikai
de Tokio (Hombu Dojo), que fuera fundado también por el propio creador
del Aikido. Hoy en día, esta es la sede de la Fundación Aikikai.
Casi todos los viejos alumnos que practicaban en Iwama se alejaron de
aquel dojo. Muchos lo hicieron durante la guerra; otros, un poco
después, ya que la vida en Iwama era muy dura (había carencia de
alimentos y era necesario trabajar la tierra para subsistir). Sin
embargo, Saito Sensei estuvo siempre al lado del fundador en aquellos
años difíciles, y lo ayudó aún con los trabajos más humildes. Osensei
confió completamente en su devoto alumno y le enseñó su arte tanto desde
el punto de vista teórico como técnico. Saito Sensei se limitó a
memorizar, a estudiar y a ayudar al Maestro.
Lo que caracterizó la enseñanza de Saito Sensei fue que otorgó la
misma importancia a las técnicas de Tai-Jutsu (técnicas de manos libres)
y al Buki-Waza (Técnicas con armas), que comprende el estudio del Ken
(espada) y del Jo (bastón). Esta interrelación entre el Tai-jutsu, el Jo
y el Ken era, según el fundador, determinante para el estudio del
Aikido, y Saito Sensei basó toda su pedagogía en la aplicación
meticulosa de estos principios.
A raíz del fallecimiento del maestro Morihiro Saito, el antiguo Dojo
de Iwama se encuentra bajo control de su heredero legal, el Doshu
Moriteru Ueshiba, nieto del fundador, quien preside la fundación Aikikai
(que es la organización de Aikido más grande del mundo). De todos
modos, la práctica del Aikido del fundador en Iwama seguirá adelante en
manos del sucesor del maestro Morihiro Saito, su propio hijo Hitohiro
Saito, quien para esto ha creado la organización “Iwama Shinshin Aiki
Shurenkai”.
Actualmente, las prácticas siguen dictándose en el Tanrenkan de Iwama (Japón).
Adaptado de Aikido Iwama Shinshin Aiki Shurenkai – Mendoza, Argentina.
fuente: http://pequeniosuniversos.wordpress.com

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